ARGENTINA: Inflación de diciembre: el IPC se aceleró al 2,8% y cerró 2025 en el valor más bajo en ocho años

ARGENTINA:

Javier Milei, junto a Luis Caputo y su hermana, KarinaSTRINGER – AFP

Agustín Maza

La suba de precios en diciembre pasado fue de 2,8%, lo que permitió registrar el mejor resultado en 12 meses desde 2017; alimentos y tarifas siguieron presionando el índice de precios, que muestra resistencia para perforar el 2%

La inflación acumulada en 2025 fue del 31,5%, por lo que la Argentina finalizó el período con el dato más bajo de los últimos ocho años, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec). Lo positivo del resultado convive, sin embargo, con una señal que genera cautela entre los analistas: la variación del IPC correspondiente a diciembre fue del 2,8%, la suba mensual más alta desde abril pasado, y consolidó una racha de varios meses consecutivos de aceleración.

TOMADA DE: https://www.lanacion.com.ar/

Android Apps by LA NACION on Google Play

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubicaba la inflación mensual de diciembre en 2,3%, medio punto porcentual por debajo del dato final. El último mes del año suele ser más inflacionario por factores estacionales, como el consumo asociado a las fiestas. En noviembre, el IPC había marcado una variación mensual de 2,5%.

Según el Indec, la división que registró la mayor suba mensual en diciembre fue Transporte (4%), seguida por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,4%). En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 2,5%, aunque fue el rubro con mayor incidencia en el índice general. Dentro de ese capítulo, el asado registró una suba del 13% en diciembre, reflejando el fuerte ajuste de los precios de la carne hacia fin de año.

En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 2,5%, aunque fue el rubro con mayor incidencia en el índice general, es decir, el que más empujó el resultado final del mes. Dentro de ese capítulo, el asado registró una suba del 13% en diciembre, de acuerdo con el relevamiento oficial, reflejando el fuerte ajuste de los precios de la carne hacia fin de año.

En ese contexto, Sebastián Menescaldi, director de Eco Go, explicó que la aceleración de la inflación en diciembre respondió principalmente al reacomodamiento de los precios de las carnes y los combustibles, dos rubros que, en conjunto, aportaron cerca de un punto porcentual adicional al IPC. “Esto le plantea un desafío al Gobierno por su impacto inmediato, pero al mismo tiempo aporta algo de tranquilidad, ya que se trata de subas puntuales asociadas a una recomposición de precios en componentes centrales de la canasta que habían quedado rezagados en la previa electoral”, señaló.

Por categorías, los precios regulados lideraron el incremento con 3,3%, seguidos por el IPC núcleo (3%), mientras que los estacionales subieron apenas 0,6%. El comportamiento del núcleo refuerza la idea de una inflación todavía resistente en los componentes más persistentes. Esa tensión entre la mejora interanual y la aceleración reciente también es señalada por los analistas.

“La foto es buena, en tanto termina el año con un cuarto de la inflación de 2024, pero la película muestra varios meses seguidos de aceleración en la suba mensual. En particular, por su peso, fue determinante el 3,1% en alimentos y bebidas no alcohólicas, más del doble respecto de la suba de agosto”, explicó Claudio Caprarulo, director de Analytica. “El desafío es dotar de mayor sostenibilidad al régimen macro y retomar el sendero decreciente de la inflación; la experiencia regional muestra que no es un camino rápido”, agregó.

Más allá de diciembre, el acumulado del año dejó fuertes diferencias entre rubros. En 2025, Educación lideró las subas con 52,3%, impulsada por ajustes en cuotas y servicios educativos. Le siguieron Restaurantes y hoteles (42,2%) y Vivienda y servicios públicos (41,6%). También quedaron por encima del promedio Comunicación (35%), Bienes y servicios varios (32,9%), Alimentos y bebidas (32,2%) y Transporte (32%). Los menores incrementos se registraron en Bebidas alcohólicas y tabaco (25,2%), Equipamiento del hogar (19,3%) y Prendas de vestir y calzado (15,3%).

La trayectoria de los precios en 2025 no fue lineal: tras un primer semestre de fuerte desaceleración, el segundo tramo del año mostró un repunte, en un contexto de mayor presión cambiaria y ruido político asociado al calendario electoral.

En el Presupuesto 2026, el Poder Ejecutivo proyecta una inflación anual del 10,1%, equivalente a una suba mensual promedio del 0,8%. Milei señaló que la variación del IPC debería comenzar con “cero” hacia agosto próximo. Según el REM, en cambio, el indicador finalizaría 2026 con una inflación del 22,5% anual, más del doble de la meta oficial.

La desaceleración de la inflación es uno de los principales logros que resalta el gobierno de Javier Milei. En 2017, durante la gestión de Mauricio Macri, la inflación fue de 24,8%, pero volvió a acelerarse luego: alcanzó 47,7% en 2018 y 53,8% en 2019. En el gobierno de Alberto Fernández, el índice marcó 36,1% en 2020, en plena pandemia, para luego retomar una dinámica ascendente, con 50,9% en 2021 y 94,8% en 2022, antes del salto inflacionario que se consolidó en 2023, cuando el IPC trepó al 211,4%.

“El año 2025 concluye con la inflación más baja de los últimos ocho años, tanto en su medición a nivel general como núcleo. Un logro extraordinario teniendo en cuenta que se obtuvo en un contexto de reacomodamiento de precios relativos, la implementación de una flotación cambiaria y una fuerte contracción en la demanda de dinero”, celebró el ministro de Economía,Luis Caputo, en su cuenta de X. Agregó que “el programa de estabilización basado en el superávit fiscal, el estricto control de la cantidad de dinero y la capitalización del BCRA seguirán siendo los pilares para continuar con el proceso de desinflación”.

En esa línea, la consultora LCG advirtió que, si bien la baja desde niveles de tres dígitos suele ser relativamente rápida bajo políticas de estabilización, quebrar la inercia que mantiene la inflación por encima del 1% o 2% mensual es un proceso mucho más lento. Además, alertó que desde enero comenzará a regir la actualización metodológica del IPC (ENGHo 2017/2018), que otorga mayor peso a los servicios —un rubro con inflación sensiblemente más alta que la de los bienes (43% contra 26% interanual)— y podría sumar algunos decimales al índice.

Según la consultora, expectativas cambiarias más estabilizadas, una actividad débil y una mayor apertura comercial ayudarían a moderar las presiones. Aun así, proyecta para los primeros meses de 2026 una inflación en torno al 2% mensual y estima que el año cerrará con una suba del 22% interanual.

Desde el sector privado, Alfredo Romano, presidente de Romano Group, advirtió que el proceso será gradual: “Romper una indexación histórica es un trabajo de largo plazo. Hay buenos fundamentos monetarios y fiscales, pero la desinflación requiere tiempo cuando se avanza por esquemas similares a los de Perú o Uruguay en los años noventa”.

Aunque la Argentina cerró 2025 con la inflación más baja en ocho años, el nivel mensual sigue siendo elevado en la comparación internacional: variaciones como la de diciembre equivalen a la inflación acumulada de todo un año en muchas economías desarrolladas, lo que deja en evidencia que convertir la baja en estabilidad duradera sigue siendo el desafío central.