Connect with us

Vida

La pesadilla de tener vecinos que consumen marihuana

El consumo de marihuana en zonas verdes de conjuntos residenciales puede ser objeto de un comparendo del Código Nacional de Policía. Foto: Raúl Arboleda. AFP

La situación es recurrente en conjuntos residenciales de la ciudad.

Por: Redacción Bogotá
/

En un conjunto residencial del barrio Santa María del Lago, en la localidad de Engativá, una madre de familia cansada del consumo de marihuana de algunos de sus vecinos, decidió unirse con otras personas y enfrentar la situación poniendo en conocimiento de la administración lo que estaba sucediendo.

TOMADO DE: eltiempo.comResultado de imagen de eltiempo.com

Ella vivía con sus dos hijas, una recién nacida y otra de 13 años. Aunque su apartamento quedaba en el piso cuarto, y el de los vecinos incómodos en el segundo, a través de los ductos que conectan al edificio el olor se transportaba y era insoportable.

La denuncia fue recogida por los administradores y la decisión que tomaron, antes de recurrir a las autoridades, fue repartir entre los residentes una circular que indicaba, con números, los apartamentos en los que se estaban consumiendo estas sustancias. Fueron 10 las residencias que entraron en esa lista, y a quienes se les pidió, públicamente, que dejaran esta práctica en sus viviendas.

Algunas de las personas mencionadas se fueron del conjunto, mientras que las otras dejaron de consumir. Esta parece ser la historia que se vive a diario en muchas unidades de viviendas de la capital del país.

Jorge Arámbula, coordinador del diplomado sobre propiedad horizontal de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), explicó que medidas como las asumidas en el caso de Santa María del Lago son una buena opción, ya que después del diálogo directo con el vecino que está incomodando con el consumo de marihuana, el paso a seguir es informar sobre los hechos al comité de convivencia, que debería intervenir.

“Se solicita, por esa infracción, que se cite a esas personas para que presenten descargos, aunque es difícil que reconozcan que consumen drogas”, opinó Arámbula.
En ese mismo sentido se refirió el experto en seguridad de la Universidad Central Andrés Nieto, quien explicó que, antes de llamar a la Policía para que medie en una situación de este tipo, se deben surtir dos trámites.

Se puede escalar una carta al comité de convivencia y a la administración. Si ellos no responden pueden ir a la alcaldía local, a la oficina de atención de propiedad horizontal, y formalizar la queja. Después de estos dos procesos pueden llamar a la policía para un comparendo”, advirtió Nieto.

Según la Policía de Bogotá, los uniformados pueden atender una llamada ciudadana que denuncie el consumo de drogas de un vecino, pero solo podrán tocar a la puerta y recomendar que cese la actividad, no ingresar para hacerlo por la fuerza.

“Si se evidencia el comportamiento se podría hacer un comparendo de Código de Policía por perturbación de la tranquilidad o comportamientos que afectan la tranquilidad en el vecindario”, explicaron las autoridades.

Finalmente, de acuerdo con lo explicado por Arámbula, si una persona está fumando marihuana en una zona común del conjunto o áreas verdes del mismo, la Policía puede intervenir, ya que así se lo permite el nuevo Código de Policía.

El agente ya puede entrar a mediar esos casos donde hay drogas, o pueden entrar en ocasiones cuando hay consumo de licor en esas zonas comunes. Ahí ya puede entrar la policía, antes no podían pasar de la portería”, concluyó Arámbula.

Comparendos por consumo

Según datos de la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá, en la ciudad, desde agosto del 2017 hasta el 4 de febrero del 2020, se habían impuesto 169.262 comparendos por infringir el numeral 7 del artículo 140 del Código de Policía: “Consumir bebidas alcohólicas, sustancias psicoactivas en estadios, coliseos, centros deportivos, parques, hospitales, centros de salud y, en general, en el espacio público”.

De todos los comparendos interpuestos se han realizado 44.731 cursos, el 26,4 % para reducir el costo de esta multa, que es general tipo dos y tiene un valor de $ 234.081.Esta historia fue sugerida por Luz Stella Franco, una de nuestras lectoras, durante el consejo de redacción de la sección Bogotá que transmitimos todos los lunes a la 1 de la tarde a través de las redes sociales de EL TIEMPO.

BOGOTÁ
EL TIEMPO
Twitter: @BogotaET

Continuar Leyendo...
Advertisement
Click por comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RADIOS ONLINE