Estudio revela que nadie está salvo de la mala calidad del aire

A la mala calidad del aire en el Valle de Aburrá prácticamente es vulnerable toda la población. FOTO ARCHIVO JAIME PÉREZ

GUSTAVO OSPINA ZAPATA

El Área Metropolitana del Valle de Aburrá -Amva- y la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia presentaron este miércoles 5 de junio los resultados del estudio,

TOMADA DE:elcolombiano.com

El Colombiano

“Eventos en salud asociados a la contaminación del aire en los municipios del área metropolitana”, el cual arrojó como principal conclusión que ante el incremento de los agentes contaminantes, todos los grupos poblacionales están expuestos al mismo riesgo.

La investigación, que tomó como referencia el periodo 2008-2015, permitirá que anualmente se pueda actualizar la información sobre cuál es el nivel de riesgo o correlación de la contaminación atmosférica con la salud y la vida de quienes habitan el territorio del Valle de Aburrá, lo que a su vez ayudará a las autoridades a tomar las decisiones adecuadas para evitar que se llegue a altas concentraciones de material particulado PM 2.5 Y PM 10, que son los principales agentes contaminantes del aire en el territorio metropolitano.

El director del Amva, Eugenio Prieto Soto, indicó que el estudio se desarrolla en tres fases para poder tener una herramienta adecuada, con facilidad para el acceso de todos los ciudadanos y que estos conozcan, tal como se hace con las estaciones de calidad del aire, el riesgo para la salud que se genera en el instante.

“La fase entre 2008 y 2015 se debe actualizar a 2018 en morbimortalidad por agudas (enfermedades), pero arrancamos con crónicas, que tiene que ser con una serie de diez años, como exige toda la literatura científica universal en este tema, para avanzar al (estudio) del 2008 y 2018”, explicó Prieto Soto.

El objetivo es configurar el Sistema de Vigilancia en Salud Ambiental para el territorio metropolitano y establecer con precisión la incidencia en la salud del incremento o la disminución de diez microgramos M3 d partículas contaminantes, según la metodología establecida para este tema por la Organización Mundial de la Salud, OMS, cuyo activo más valioso, según el director del Amva, es generar tranquilidad en las personas y en los entes tomadores de las decisiones para evitar que se llegue a las altas concentraciones de contaminantes en la atmósfera.

Juan Gabriel Piñeros Jiménez, profesional asociado a la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Antioquia y coordinador del Grupo de Salud y Ambiente de la universidad, explicó que las principales afectaciones de la calidad del aire en la salud se dan a nivel respiratorio y circulatorias.

“Existe, en el Valle de Aburrá, un riesgo que se incrementa cuando se incrementan las concentraciones de los contaminantes PM 2.5 y PM 10, son incrementos y riesgos diarios a nivel poblacional por enfermedades respiratorias y circulatorias para todos los habitantes”, indicó.

Si antes se creía que las altas concentraciones de partículas contaminantes afectaban solo a poblaciones menores de 5 años y mayores de 65, los nuevos estudios -diferentes a los realizados entre la Contraloría y la Universidad Nacional en cuanto a la metodología- que empiezan a verse problemas de salud asociados al fenómeno atmosférico en los niños entre los 5 y los 14 años y en poblaciones mayores de 45 años.

“Esto permite seguir gestionando la mejor calidad del aire no para grupos puntuales sino para toda la población del Valle de Aburrá” en general y por igual en cada uno de los diez municipios que conforman el territorio, habitado por cerca de 4 millones de personas.

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