El Metro, vulnerable, pero preparado ante los rayos

Hasta la estación Itagüí llegaron los vehículos de las rutas integradas que habitualmente operan desde Sabaneta y La Estrella, para permitir que los pasajeros pudieran usar el metro a pesar del cierre de sus estaciones habituales. FOTO MANUEL SALDARRIAGA

POR MARIANA BENINCORE AGUDELO

Pese al trabajo continuo de técnicos y profesionales, el Metro de Medellín apenas pudo reanudar el servicio en parte del sur del Aburrá pasadas las diez de la mañana de ayer.

TOMADA DE:elcolombiano.com

Según explicaron del sistema Metro, el problema técnico se presentó debido a una descarga atmosférica que impactó la catenaria, es decir, la línea aérea que transmite energía eléctrica a los trenes.

“El daño se produjo por un esfuerzo mecánico originado por una descarga atmosférica. En ocasiones, golpes repetitivos de rayos van afectando los aisladores de la catenaria sin que esto se perciba en las revisiones periódicas, pero al acumularse producen afectación”, indicó Jaime Wilches, gerente de Operaciones y Mantenimiento del Metro.

Para restablecer el servicio fue necesario reemplazar los cables y empalmarlos con precisión. Adicionalmente, se realizaron maniobras para despejar la vía y retirar una de las unidades de tren afectada.

El Metro de Medellín cuenta con un sistema de apantallamiento (protección) contra rayos que impide que las descargas sean absorbidas por la catenaria. La última vez que sucedió algo similar fue en abril de 2017.

Con alternativas

Durante más de 19 horas, las estaciones La Estrella y Sabaneta – las dos últimas del sistema metro en el sur del Aburrá- estuvieron cerradas, debido a que una descarga eléctrica, registrada hacia las 3:00 p.m. del martes pasado, afectó una catenaria y obligó a miles de personas a buscar alternativas de transporte diferentes.

En la mañana de ayer, usuarios del sistema masivo reportaron largas filas y aglomeraciones, especialmente en la estación Itagüí, puesto que las rutas integradas que normalmente llegan a las estaciones Sabaneta y La Estrella fueron redireccionadas hasta allí.

Según informó la empresa Metro de Medellín, su personal de mantenimiento trabajó toda la noche del martes y la madrugada de ayer, para iniciar la operación comercial en el horario habitual el miércoles, pero la complejidad del daño y el clima no permitió terminar arreglos a tiempo.

Desde el martes, cuando se presentó la contingencia, el sistema de transporte tomó medidas para atender la situación, como el refuerzo del personal en las estaciones de mayor afluencia y la información constante a los viajeros a través de los diferentes canales de comunicación.

Adicionalmente, en coordinación con el Área Metropolitana y las secretarías de Movilidad del sur del Valle de Aburrá, se autorizó la libertad de recorridos en las rutas integradas para atender las estaciones que quedaron sin servicio comercial.

 CONTEXTO DE LA NOTICIA
 Horacio Torres, docente de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Nacional, explicó que la zona sur del Valle de Aburrá es la más propensa de la región a tener descargas eléctricas.

El docente afirmó que la corriente de un rayo se mide en amperios. En el caso del trópico, las corrientes en promedio son de 45.000, pero pueden presentarse de hasta 150.000 amperios. Cuando aumenta la corriente, se incrementa la temperatura, superando incluso los 20.000 grados centígrados. “Al impactar uno de estos rayos, se puede romper un cable del Metro, porque los aisladores que lo recubren también pueden llegar a romperse”.

En la ciudad, el Siata y la Universidad Nacional tienen equipos que pueden predecir el área en donde impactará una tormenta eléctrica, para tomar medidas de precaución.

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