Desde Boyacá: Cannabis medicinal para el mundo

La productividad de la planta se mide por la cantidad de aceite extraído de la flor, allí contiene todos sus beneficios.

La producción de Cannabis se encuentra en auge y Colombia cada vez más se posiciona como un lugar para desarrollar industrias en torno a esta planta medicinal.

TOMADA DE:portafolio.co/

Una de estas precisamente es Clever Leaves, una compañía que centra sus operaciones en los municipios de Pesca (Boyacá) y Tocancipá (Cundinamarca), donde respectivamente se encuentran sus cultivos de cannabis y el laboratorio tecnológico de extracción y producción.

Este proyecto que ha requerido una inversión de 12 millones de dólares para su funcionamiento, busca impulsar la agroindustria medicinal en el país, por lo que actualmente produce en su laboratorio de 1.300 metros cuadrados, alrededor de 3.000 litros de aceite de cannabis al año, sin embargo como esta proyectado aumentar la producción sus laboratorios tendrán una extensión de 4.000 metros cuadrados.

“La empresa actualmente cuenta con 5 hectáreas de tierra cultivada, pero la idea es expandir en junio los invernaderos a 10 hectáreas los invernaderos y que para finales de año lleguemos al menos a 23 hectáreas sembradas”,menciona Gustavo Escobar, director de Innovación y cofundador de la compañía.

Un dato para resaltar es que la empresa fue la primera en recibir la autorización de los entes reguladores para exportar una sustancia controlada de cannabis medicinal con fines científicos a Canadá, por lo que también esperan poder exportar y comercializar productos para prescripción médica como pastillas, parches y gotas, entre otros.

“La manera de llegar al mercado colombiano es ofrecer el producto en forma de medicamento para los pacientes, para esto contamos con una producción de 4,5 toneladas de flor seca al año por hectárea, pero el ideal es llegar a producir más de 85 toneladas en los próximos años”, agrega Escobar.

Además, según María Corujo, gerente de Biotecnología de la marca, la empresa adelanta los procesos de certificación europea en Buenas Prácticas de Agricultura y Recolección (GACP) y Buenas Prácticas de Manufactura (GMP) para el laboratorio, que cuenta con un banco de más de 150 genéticas para investigación.

“En solo dos años de operación, ya se han realizado alianzas académicas con instituciones como el Hospital Mederi y la Sociedad Colombiana de Anestesiología, Clever Leaves quiere ofrecer especies más resistentes para desarrollar en cultivos al aire libre y que ofrezcan soluciones de calidad para muchas patologías”, anota Corujo.

Igualmente, la empresa está desarrollando un portafolio para tres segmentos, la línea B2B que corresponde a la venta de materias primas para ser transformadas por laboratorios de medicamentos y productos de salud y belleza; la línea de productos finales de grado farmacéutico, la cual corresponde al desarrollo y elaboración de medicamentos y la línea de productos de bienestar para la salud.

“El cannabis podría aportar al producto interno bruto del país, más que lo que aportan el banano y las flores juntos, lo importante es cumplir con la reglamentación del país, y obtener todas las habilitaciones de los ministerios de Salud y Justicia, así como del Invima, ICA y del Fondo Nacional de Estupefacientes”, añade Julián Wilches, cofundador de la empresa y director de Asuntos Corporativos y Regulatorios.

UNA OPCIÓN MÁS VERDE

Cleaver Leaves cuenta con más de 200 empleos entre el cultivo, la sección farmacéutica y la administración, sin embargo la proyección para este año es generar 450 empleos a mitad de año y completar 700 a final del 2019.

La firma también apuesta por el medio ambiente, ya que para su producción no utilizan ningún químico y el 90% del agua está siendo recuperada de aguas lluvias, permitiendo así que la operación sea más sostenible.

Además uno de sus retos en los próximos años es llegar a mercados como el mexicano, así como a Perú, Chile y Europa por lo que su meta para 2023 es tener 100 hectáreas de cultivo.

Diana Marcela Díaz G.

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