Barranquilla necesita un plan B de agua tras la emergencia del fin de semana: Uninorte

Por: Redacción ELHERALDO.CO

La ciudad está en mora de prestarle la adecuada a atención al tema”, asegura Observatorio del Río Magdalena de Uninorte.

TOMADA DE:elheraldo.co

El sistema de suministro de agua potable de Barranquilla se vio a prueba el pasado 18 de agosto, tras la emergencia provocada por el derramiento de aceite en el Río, producto del hundimiento de una draga. Como medida preventiva la empresa Triple A, suspendió el servicio en la ciudad y el municipio de Soledad.
Aymer Maturana, profesor del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental, e integrante del Observatorio, señaló “en todos estos eventos el servicio de acueducto se corta por un periodo determinado, pero la ciudad no cuenta con un plan b que la lleve a utilizar fuentes alternas de captación de agua, o sistemas de almacenamiento que ayuden a suplir la emergencia”.
Aunque el río es la única fuente de captación para el suministro de agua en la ciudad y su área metropolitana, el reto de las instituciones está en la prevención de estas situaciones, especialmente en las empresas dedicadas a actividades industriales y comerciales que emplean y transportan productos y/o sustancias dañinas para el ecosistema del río.

La ciudad está en mora de prestarle la adecuada a atención al tema, de convocar a las instituciones o personas que, como el Observatorio del Río Magdalena, tienen tal vez la capacidad de ayudar a visualizar cuáles serían las mejores acciones tendientes a reducir esa vulnerabilidad”, sentenció el experto.

Para Augusto Sisa Camargo, también profesor del departamento de Ingeniería Civil y Ambiental e integrante del Observatorio, “una de las opciones sería tener una captación de agua de mar y desalinizarla, pero eso dispararía la tarifa, porque en el mejor de los casos estaría en 1,5 dólares por metro cúbico, tres veces el costo con agua potable. Lo otro es que nosotros tenemos un déficit de tanques de almacenamiento muy grave, cuyas construcciones son prioridad en el POT”.

Los investigadores concluyen que no solo se trata de aterrizar en un plan de control, prevención y contingencia, sino en robustecer las prácticas en cuanto al control en la navegación fluvial, el transporte de sustancias contaminantes y reducir la vulnerabilidad del sistema de abastecimiento con bocatomas o fuentes alternas o incluso sistemas de tratamiento alternos.

Compartir: