La Alcaldía de Medellín reconoce que los bazares de Prado no serán reubicados este año

POR DIEGO ZAMBRANO BENAVIDES |

El problema no inició en la actual alcaldía sino en la pasada, pues en junio de 2014 en un operativo desalojaron a más de 400 venteros que trabajaban en las plataformas A y B del Bazar de los Puentes, en el barrio Prado de Medellín.

TOMADA DE:elcolombiano.com

El Colombiano

La razón para intervenir los edificios, que luego fueron demolidos, fue porque allí también existían focos de microtráfico; sin embargo, el compromiso era reubicar a quienes sí eran comerciantes. Eso no se cumplió y el problema lo heredó la actual administración.

En 2016, a los vendedores les aseguraron en el Concejo que tendrían un nuevo espacio en el lote donde estaban sus locales. Para ello, el Municipio finalmente fijó un presupuesto de $9.713 millones, pero esta semana reconoció que esta obra no se llevará a cabo este año.

Entre tanto, no solo los comerciantes desalojados, sino más de 1.000 personas que se acomodaron a su lado tienen su mercado persa extendido bajo el viaducto del metro, entre las calles 53 y 57.

¿Qué pasó?

Los motivos que aduce el Municipio, en cabeza de la Secretaría de Infraestructura, son técnicos y sociales (ver Para saber más).

“Es difícil poder acometer trabajos para construir los que serían los nuevos bazares, pero dejamos un proyecto diseñado que puede ser desarrollado en futuras administraciones”, afirmó la jefe de este despacho, Paula Palacio.

Otras pistas sobre ese fenómeno social y los obstáculos técnicos del proyecto las dio la gerente del Centro, Pilar Velilla, quien manifestó que nunca han dejado de hacer acompañamiento a la población vulnerable que trabaja en esta zona de la ciudad.

“Fueron desalojados abruptamente y no se les ofrecieron alternativas para su problema social. En Medellín dejamos crecer demasiado las ventas informales, al punto que se supera la capacidad del Estado para controlarlas”, dijo.

No obstante, agregó, entre los afectados que están en el viaducto del metro se mezclaron otros actores: delincuencia y personas que explotan a otras en situación vulnerable.

Velilla también reconoció que, “no se podrá hacer una instalación en las mismas plataformas destruidas porque es difícil desde la infraestructura y de hacerlo sería costosísimo”.

Vendrían más desalojos

La gerente del Centro dijo que en Prado reforzaron el trabajo social, pues Infraestructura llegará allí para continuar con la renovación de la carrera Bolívar entre las calles 53 y 55 (Perú), lo cual implica que del viaducto del metro serían desalojadas dos cuadras de vendedores.

La secretaria Palacio dijo que esta adición no estaba en el plan inicial, pero anunció que es una obra que está en fase de licitación y no tardarán en adjudicar un contrato para arrancar los trabajos.

“Hay que mover venteros ubicados en esa zona. Se tendrá que organizar a quienes tienen las condiciones para quedarse y los que no, pues deben organizarse para armonizar el espacio público”, afirmó.

“Nos incumplieron”

María Eugenia Valencia, coordinadora de los venteros, se lamentó porque el mismo alcalde Federico Gutiérrez visitó la zona al principio de su administración y, según ella, les dijo que lo que les ocurrió era injusto y les prometió una solución.

“Ya ajustamos cinco años aquí. A decir verdad, cuando nos hablaron del proyecto con los nuevos locales nos alcanzamos a ilusionar, pero acá seguimos expuestos al sol, al agua y a la contaminación”, expresó.

Valencia reveló que ellos no estaban enterados que el nuevo acopio no se iba a construir y, al contrario, estaban a la expectativa de una reunión el próximo 15 de mayo donde les hablarían del proyecto.

Octavio Valencia, ventero de la zona, dijo que con las obras de Bolívar temen que el Esmad ocupe el lugar para desalojarlos de nuevo, pero si así sucede protestarán, amarrados a las columnas del metro o haciendo presencia en la alcaldía para hacerse sentir.

“Mientras tanto en ese lote vacío hay un camposanto, como le decimos nosotros, porque allí fue que nos mataron nuestros sueños”, anotó.

CONTEXTO DE LA NOTICIA

El lío con el sitio donde estaban ubicadas las plataformas A y B del bazar fue explicado por la Empresa de Desarrollo Urbano a finales del año pasado. Según la entidad, luego de hacer estudios bioclimáticos del que sería el nuevo acopio comercial, al diseño se le agregó una pérgola (techo sostenido por columnas) que ocasionó que, por el peso de esta nueva estructura, el riesgo de colapso pasara de 14 % a 80 %, lo cual requiere una repotenciación del suelo. Esa es la dificultad técnica mencionada por el Municipio.

 

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