negociación para evitar default en Venezuela parece condenada al fracaso

VENEZUELA:

POR ANTONIO MARIA DELGADO.

Encabezadas por un presunto capo de la droga y obstaculizadas por las sanciones de Estados Unidos, las negociaciones de reestructuración de la deuda externa de Venezuela, programadas para la próxima semana en Caracas, parecen destinadas al fracaso, dijeron analistas.

TOMADA DE:elnuevoherald.com

Y la situación es tan obvia, que algunos analistas se preguntan si ése no era el plan del régimen de Nicolás Maduro desde el principio.

Son pocos los inversionistas estadounidenses – quienes poseen al menos el 60 por ciento de los bonos venezolanos- los que tienen previsto presentarse el lunes para la reunión convocada por el sancionado vicepresidente Tareck El Aissami, pese a que buscan información desesperadamente sobre los planes del gobierno en medio de preocupaciones de que el país esté a punto de incumplir con su enorme deuda externa.

“Por la manera que están siendo planteadas, las posibilidades de éxito que tienen son casi nulas”, dijo el socio gerente de Caracas Capital, Russell M. Dallen, sobre las conversaciones en Caracas. “Es casi como si el gobierno las hubiera diseñado buscando una excusa para fracasar”.

Dallen y otros analistas temen que la convocatoria a negociar es una señal de que Venezuela se apresta a incumplir con sus masivas obligaciones, estimadas en $180,000 millones, percepción que ganó fuerza en los mercados luego que Maduro anunciara la semana pasada que había decretado “el refinanciamiento y una reestructuración de la

Maduro no pronunció la palabra default en su discurso, pero muchos interpretaron que eso era precisamente lo que estaba anunciando dado que las sanciones introducidas por la administración de Donald Trump prohíben a los inversionistas estadounidenses comprar bonos venezolanos recién emitidos, lo cual imposibilitaría cualquier participación voluntaria de ellos en una operación de canje de deuda, explicó Dallen.

Pero es el nombramiento de El Aissami como el hombre a cargo de la reestructuración de la deuda lo que realmente amenaza con matar el proceso antes de que nazca.

El vicepresidente venezolano fue sancionado en febrero por el Departamento de Estado, que acusó a El Aissami de “jugar un papel importante en el narcotráfico internacional”.

Al menos $500 millones de sus activos han sido incautados y los inversionistas estadounidenses no pueden ni siquiera reunirse con él, y mucho menos llegar a algún tipo de acuerdo que lleve su firma.

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