En plena misa, sacerdote de Anzá expulsó a un travesti de la iglesia

ESTEFANÍA CARVAJAL RESTREPO

“¡Te salís, te salís!”, le dijo el sacerdote Rodrigo de Jesús Argáez cuando estaba rezando con los ojos cerrados después de escuchar la lectura del Evangelio. “Te advertí que si te vestías de mujer y entrabas acá a la iglesia, te sacaba”, remató el cura.

TOMADA DE:elcolombiano.com

En Anzá todos lo conocen como Güichi, pero su verdadero nombre es Luis Fernando Palacio. Es católico de toda la vida y por eso le rompió el corazón que el párroco de la iglesia -“mi iglesia, mi pueblo”- lo echara del templo en plena misa de domingo, en frente de más de 60 personas. Eran alrededor de las 7:05 de la noche.

“¡Para mí fue algo tan impresionante! Es mi pueblo, es mi iglesia, que él me haga una cosa de estas es muy triste para mí. Una vez más queda demostrado que las personas que más deben de dar ejemplo nos atacan, y más que todo a la comunidad LGBTI”, contó Güichi en un video que se hizo viral en las redes sociales.

“Si Dios me hizo así, ¿por qué tiene que ridiculizarme en medio de toda la gente que estaba en la iglesia?”, agregó el joven, quien entró al templo católico vestido de mujer con unos “mochos”, una camiseta que cubría todo su abdomen y unos tenis.

El padre Rodrigo de Jesús Argáez reconoció que, como cualquier ser humano, puede cometer errores y pidió perdón a Luis Fernando, a Dios, a la “Santísima Virgen María”, a la comunidad LGBTI y a los 7.568 habitantes de Anzá, un pueblo en el Occidente antioqueño.

El sacerdote dice que no es homofóbico, pero asegura que sacó a Luis Fernando de la iglesia porque la comunidad se empezó “a dispersar”. Según el padre, así ocurrieron los hechos:

“Cuando Luis Fernando llegó vestido de mujer, la comunidad se me dispersó y empezó a reírse, lo que dejó la celebración de la Santa Misa en un segundo lugar, hecho que me preocupó, y con el debido respeto y cordura, mientras se leía la primera y segunda lectura, fui hasta donde él se encontraba y en forma prudente, y sólo a él, le dije que me hiciera el favor y se me retirara del templo”.

“Tal vez me equivoqué al pedirle que se retirara, pero como sacerdote lo que más me duele es que en medio de la Santa Misa, la población se me disperse, se me entretenga”, dijo el religioso.

Argáez agregó que el templo está abierto y que no tiene reparos en que vaya la comunidad LGBTI, “porque todos somos hijos de Dios”. Además, el sacerdote denunció que desde el incidente muchos jóvenes lo empezaron a llamar “nazi”, y que incluso han insinuado agresiones en su contra.

El Papa Francisco se ha pronunciado varias veces sobre la inclusión de las personas homosexuales en la iglesia, e incluso ha dicho que la institución religiosa les debe una disculpa.

“Creo que la Iglesia no sólo debe ofrecer disculpas… a una persona gay a la que ofendió, sino debemos ofrecer disculpas a los pobres, a las mujeres que han sido explotadas, a los niños obligados a trabajar, ofrecer disculpas por haber bendecido tantas armas”, dijo el jerarca católico en 2016.

En 2013, cuando recién había asumido la cabeza del Vaticano, el papa dijo sobre los homosexuales “¿Quién soy yo para juzgarlos?”, lo que abrió las puertas de la iglesia a las personas con géneros diversos que, durante siglos, fueron discriminadas por la religión.

Compartir: