Los retos de Colombia como el tercer país más poblado de América Latina

Las dinámicas poblacionales de Colombia han cambiado en las últimas décadas. El país se enfrenta a grandes transformaciones sociales, políticas, económicas y demográficas, que están marcando su historia reciente y que a su vez representan desafíos en términos estructurales.

TOMADA DE:eluniversal.com.co

En el 2018, si se cumplen las proyecciones del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la nación empezaría a hacer parte de los 27 Estados que tienen más de 50 millones de habitantes en el mundo. El tercero en América Latina, detrás de Brasil y México.

En lo que va corrido del 2017, la población colombiana está sobre 49 millones de habitantes, de acuerdo al reloj poblacional del DANE. Un aumento considerable, si se tiene en cuenta este indicador tres décadas atrás, cuando la cantidad de personas permanentes en el territorio era de 30.802.221.

Sin embargo, Nubia Ruiz, doctora en demografía asociada a la Facultada de Sociología de la Universidad Nacional, manifestó que la cifra no es necesariamente algo negativo, sino que implica retos en términos gubernamentales para responder a las necesidades que demandan los colombianos.

Son varios factores los que han incidido en la variación demográfica de Colombia. El aumento de la esperanza de vida ha tenido un papel importante. La tasa de mortalidad pasó de 6,8 por cada mil habitantes entre 1985 y 1990 a 6 en 2005 y hasta 2020, según el DANE. Esto quiere decir que en las últimas décadas se incrementó el tiempo de vida y por tanto su permanencia en el territorio.

“El aumento de la expectativa de vida está acompañado de otro fenómeno que hay que mirar y es la disminución de la tasa de natalidad. En estos momentos, pese a que no estamos igual a países europeos,   los jóvenes no quieren tener hijos y los adultos mayores están incrementando. Lo que debe hacer el gobierno es proteger la población en temas pensionales y de seguridad social”, declaró Ruiz.

El economista y profesor de macrodesarrollo de la Universidad Javeriana Javier Espitia, apoya lo expuesto por Ruiz en materia de reformas y medidas, para sortear el fenómeno que pone sobre el tapete  las cifras del DANE. El problema radica, según el experto, en que con el paso del tiempo, el país va a tener menos jóvenes y más personas en la edad de adultos mayores y esto causará que haya menos individuos productivos, por lo que considera importante tomar medidas.

Para el experto, el desarrollo sostenible es algo en lo que deben repensar los Gobiernos. “Desde el punto de vista económico, más gente significa mayor explotación de recursos, nuevos retos ambientales. Se debe pensar en estrategias de reciclaje o términos económicos como la economía circular (estrategia para reducir la entrada de materiales y producción de desechos)”, agregó Espitia.

El profesor Jorge Iván González, de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional, comparte la teoría de Espita y afirma que nunca se han respetado los recursos naturales. “En 2050 ciudades como Bogotá y Medellín van a ser insostenibles por la falta de recursos. Por eso, en los planes de ordenamiento territorial se debe tener en cuenta estos factores, porque en el desarrollo de las ciudades  nunca se contempla la demografía”, indicó.

Frente a la posibilidad de vida de los colombianos, el DANE estima que un colombiano promedio tiene la posibilidad de vivir 76,2 años. Una cifra bastante alta, comparada con la década de los 80, cuando la proyección era cercana a los 68 años.

Para Mauricio Perfetti, director del DANE, las cifras de crecimiento no son alarmantes, debido que el aumento poblacional tiene una tasa de 1,4 %, frente a la de 1664, que estaba en 3,2 %. “En términos generales, estamos bien, sin embargo, hay factores importantes que debemos tener en cuenta como el movimiento interno de la población en los últimos años”, manifestó.

CRISIS DE VENEZUELA, INFLUENCIA EN CAMBIOS POBLACIONALES

Dentro de los movimientos internos de la población, según el investigador del Observatorio de Venezuela, Ronald Rodríguez, el éxodo de venezolanos a Colombia, debido a la crisis política que atraviesa ese país, ha tenido gran influencia en el comportamiento poblacional nacional.

De acuerdo con Migración Colombia, desde 2012 hasta la fecha, han ingresado al país alrededor de 150 mil venezolanos de manera irregular. Estas cifras se basan en estudios cualitativos que ha adelantado la entidad, por lo tanto, son un aproximado. En cuanto a los permisos especiales, hasta septiembre de 2017 se expidieron 73.643 y se entregaron 8647 cédulas de residencia. Se calcula que 153.443 venezolanos han superado el permiso de permanencia en el país.

“Sin duda, el aumento demográfico colombiano se ve tocado por la llegada de la población venezolana. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que el 67 % de esta migración es de segunda generación, es decir, son hijos o nietos de los colombianos que en su momento se fueron a ese país y que hoy están retornando”, afirmó Rodríguez.

Este hecho, dice el experto, ha modificado las costumbre y comportamientos de los colombianos, y no de forma negativa. Se han cambiado hábitos culinarios, culturales y de medios de comunicación, que en ese país estaban más desarrollados.

Cerca de 300.000 venezolanos tienen permanencia en Colombia. De estos, según el Observatorio, la mayoría se dedica a actividades informales y son de estrato social bajo. “Estamos viviendo una migración popular debido a que por primera vez en la historia, el bolívar vale menos que el peso. Este fenómeno tiene dos panoramas: uno de xenofobia y otro de aceptación”, agregó el investigador.

El experto también indicó que la migración puede traer desarrollo al país, en tanto los migrantes tienen conocimientos que aportar en diferentes sectores. Sin embargo, destaca que como este tipo de situaciones no son frecuentes en Colombia, los avances se están viendo de manera paulatina.

María Clara Robayo, especialista en migración, afirmó que los indicadores del país van a empezar a cambiar tanto en términos positivos como negativos. “El reporte de enfermedades, por ejemplo, va a moverse porque están llegando patologías que ya en el país se han combatido y que en Venezuela aún existen, como el sarampión”, agregó Robayo.

Otros temas que, según la especialista, se van a a tener que modificar tanto por el aumento de la población como por la llegada de venezolanos a Colombia son los de orden social y pensional.

No obstante, para el director del DANE, Colombia no se puede calificar como receptor de migrantes. “En estos últimos 20 años, la tasa neta de migración ha sido negativa y el reciente fenómeno de Venezuela se podrá ver reflejado en el próximo censo”, dijo Perfetti.

OTROS FACTORES

El último censo poblacional que se hizo en Colombia fue en 2005. Las cifras sobre las que se trabajan, según explicó el director del DANE, son proyecciones que se basan en prácticas intercensales con estándares internacionales que serán actualizadas en el censo que se planea hacer en 2018.

Este hecho, según el profesor Alejandro Espitia, conlleva a que se esté trabajando con números que tienen grandes falencias de información y que representan una distancia de la realidad.

Sin embargo, en cuanto el cambio del comportamiento de los habitantes, Perfetti afirmó que las bases piramidales se han movido considerablemente. “En la década de los años 30, el 30 % de los colombianos vivía en las cabeceras municipales y el 70 % en los centros poblados. Hoy, esa población casi que se ha invertido. El 77 % ahora vive en las cabeceras y cerca del 23 % en centro poblados”, agregó.

Para Nubia Ruiz, esta modificación en el estilo de vida de los colombianos se debe a la falta de garantías que hay en las zonas rurales. “Los campos van a estar despoblados siempre y cuando no exista una inversión estructural, pero mientras en el campo mueran mujeres por partos mal atendidos, la gente no va a querer estar en las zonas rurales. Una vez haya voluntad política para reinvertir los recursos, habrá una distribución poblacional más equitativa”, manifestó Ruiz.

La violencia y los cambios que se han visto en los últimos años en el conflicto interno también han alterado el comportamiento de los colombianos. No obstante, de acuerdo con Perfetti, este fenómeno deberá hacer parte de los nuevos estudios que se deben desarrollar en el país.

Otro movimiento importante en los hábitos relacionados con el estilo de vida de los colombianos está relacionado con el número de personas que conforman los hogares. Según el DANE, en la década de los 80 había 5,2 personas por cada familia. En los últimos cinco años se ha pasado a 3,3 personas. Actualmente el 15 % de las familias son unipersonales, mientras que en los años 80 eran solo el 5 %.

La tasa de natalidad ha tenido una gran variación. Se pasó de 29 por cada mil habitantes en 1985 a 18 en la actualidad. “La baja fecundidad a futuro disminuirá la curva poblacional, porque ningún joven está pensando en tener cinco hijos”, agregó Ruiz.

La experta agrega que lo que viene para el país representa grandes retos laborales y de educación para los jóvenes, y así evitar que Colombia se convierta en un país de emigrantes por falta de oportunidades.

“Aquí no sobramos, pero se necesitan políticas públicas incluyentes que protejan la seguridad alimentaria y los recursos naturales, no de la amenaza demográfica, sino de las grandes compañías que hacen mal uso de ellos”, concluyó Nubia Ruiz.

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