Los jóvenes tienen menos sexo, pero lo disfrutan más

Una pareja se mira en los instantes previos a tener una relación sexual. SHUTTERSTOCK

Los hombres han comenzado a darse cuenta de la importancia y el significado de los preliminares.

Cae el uso del preservativo entre las personas que lo utilizan siempre.

TOMADA DE:.elmundo.es

Los españoles quieren tener contacto íntimo cada dos o tres días, lo que daría una media de 187 relaciones al año. Sin embargo, no superan las 80 y, además, el porcentaje de personas que aseguran tener sexo una vez por semana ha descendido. Son algunos de los datos que recoge el Barómetro Los jóvenes españoles y el sexo 2017, elaborado por Control.

Pero, “¿cuánto es mucho y cuánto es poco?” Según Martina González Veiga, directora del centro de sexología Con mucho gusto! “no hay una medida exacta”. Cantidad no implica calidad y, por eso, el 83% de los encuestados está contento con su vida sexual.

Según el estudio, seis de cada 10 jóvenes consideran el sexo imprescindible en una relación de pareja. Cada vez coge más peso la búsqueda del placer mutuo y, en este terreno, cobran especial atención los preliminares, que ahora también pasan a ser cosa de hombres.

Es más, por primera vez, el sector masculino da una mayor importancia a los preliminares (87% frente al 85’7% de las mujeres). Separado este porcentaje por un punto, Alicia Ortega, directora de marketing de Control, señala que, en el ámbito sexual, “la diferencia de géneros ya no existe” y que ahora las relaciones íntimas son “mucho más igualitarias”.

En este aspecto, González Veiga marca un punto de inflexión respecto al concepto de “preliminares” pues, según dice, éstos han de ser considerados “igualmente sexo”. Aunque a menudo se asocia placer con orgasmo, no tienen por qué ser palabras sinónimas. Esta sexóloga realiza la siguiente comparativa: “Medir una relación sexual en base al orgasmo tiene el mismo sentido que valorar una cena en base a un postre y pensar que, sin él, la velada, la compañía, la conversación, el lugar y la comida deliciosa no tienen ningún valor”.

La realidad es que cuatro de cada 10 jóvenes no llegan al orgasmo. De éstos, la brecha entre sexos es abismal, pues supone un porcentaje del 61% en ellas y un 21% en ellos. ¿Por qué les sigue costando tanto a las mujeres llegar al orgasmo? González Veiga no duda: “Se debe a la carencia en educación sexual desde la escuela. (…) Muchas niñas y mujeres crecen sin tener una imagen integrada de sus genitales. Tampoco se les muestra la diversidad de vulvas que existen ni a mirar la suya y tener un contacto positivo”.

El tabú del sexo

Según el estudio, el sexo sigue considerado como tema tabú por lo que muchas personas aprenden a desarrollar su sexualidad, prácticamente, de forma autodidacta (el 38% de los encuestados admite haber aprendido por intuición propia).

González Veiga apunta que los jóvenes se informan “como buenamente pueden” y advierte de los problemas de internet, donde no es fácil diferenciar datos “fiables”. Además, asegura que el modelo educativo sexual estatal “no funciona”, ya que “no tiene en cuenta los afectos, la comunicación, la diversidad sexual, el autoconocimiento, la autoestima o la gestión del consentimiento”.

El desconocimiento también influye negativamente en la seguridad física y saludable. Existen numerosos métodos contraceptivos, pero no todos previenen de enfermedades de transmisión sexual, y cada vez hay más conciencia de laimportancia del uso del preservativo.

Sin embargo, este año ha caído ligeramente el porcentaje de las personas que lo utilizan siempre (71% frente al 74% de 2016). Este dato es alarmante, sobre todo porque el 22% de los encuestados desconoce el historial clínico de su pareja, según recoge el estudio de Control.

Se considera el uso del preservativo como algo opcional, siendo “una de las consecuencias de las carencias educativas que venimos arrastrando”, como afirma la González Veeiga. Por eso, no es de extrañar que, según datos de la investigación, exista un mayor temor a un embarazo no deseado (50’9%) que a una ETS (40’1%). González Veiga explica: “Hay muchos mitos sobre el embarazo y las ETS, como que ‘las ETS se notan’. Algunas personas creen que si alguien está aseado y es atractivo, no tiene ETS”.

Ortega añade, además, que existe una “bajada de la guardia ante las ETS”. “Mucha gente cree que, la mayoría de ellas, tienen cura y no es así. De hecho se ha incrementado la prevalencia de enfermedades que se consideraban extinguidas como la sífilis o la gonorrea. Por eso, hay que concienciar de que estas enfermedades existen y que son graves, pero muy fáciles de prevenir con el uso del preservativo”, prosigue.

Incomodidad, pérdida de sensibilidad o alergia son algunas de las razones que dan los jóvenes para no utilizar profilácticos. Sólo un 44’7% de las personas que no los usan aseguran disponer de otros medios. En este terreno, es preocupante elincremento del porcentaje de la población que emplea la marcha atráscomo “método contraceptivo” (13%) que, además de no ser efectivo, contiene un alto riesgo de infección de ETS.

También es importante hacer llegar, tanto a jóvenes como a adultos, que hay queprotegerse ante cualquier práctica sexual que tenga contacto con los genitales -no sólo con el coito-, sobre todo si no se conoce a ciencia cierta el estado de la pareja. Algo vital si se tiene en cuenta que un alto porcentaje de los encuestados no usa medidas preventivas ante actos como, por ejemplo, el sexo oral (sólo el 5% asegura protegerse ante esta práctica).

Mejorar la sexualidad

“Soñar no tiene precio” y es por eso que el 86’9% de los encuestados asegura querer experimentar cosas nuevas para salir de la rutina. Son muchas las ideas que rondan la mente de los jóvenes: probar posturas nuevas, practicar sexo en sitios públicos… pero, sin duda, la favorita sigue siendo el trío (36’6%), especialmente en hombres. Aunque, como señala el refrán, “del dicho al hecho hay un trecho” y sólo el 8’8% reconoce haberlo practicado.

No hay por qué llevar a cabo todo lo que se imagine y “si decidimos realizar una fantasía es fundamental que todas las personas implicadas también quieran hacerlo y no se sientan presionadas”, apunta la sexóloga. En este aspecto coincide con Ortega, quien asegura que “la fantasía hay que acordarla y normalizarla”.

Además,internet se ha convertido en una nueva herramienta para la intimidad. De hecho, el 37% de los encuestados reconoce haber tenido cibersexo en alguna ocasión, así como el 24% asegura utilizar el móvil para enviar y recibir fotografías y vídeos de contenido sexual. De igual modo incrementa el uso de aplicaciones para ligar, como Tinder, que se han convertido en la reina del flirteo (56’4%). Las redes suponen una nueva forma de intimar, pero sólo el 15% de los jóvenes reconoce haber mantenido relaciones sexuales con alguien que ha descubierto en internet.

Para mejorar la sexualidad, González Veiga sugiere “implementar en educación sexual para facilitar la vivencia de la sexualidad informada, libre, respetuosa y satisfactoria, entendiendo que hay tantas sexualidades como personas”. Ante la misma cuestión, Ortega aconseja “conocer el historial clínico de cada pareja” y “disfrutar mucho de las relaciones”.

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