Toallas higiénicas hechas de fibras de banano

Exalumnos del MIT se unieron para diseñar una toalla higiénica biodegradable y barata pensando en mujeres de comunidades vulnerables.

TOMADA DE:elespectador.com

Se estima que las adolescentes en la India pierden en promedio 50 días de clase al año por resguardarse mientras pasan los días de su menstruación y un 23 % abandona la escuela en esta etapa de sus vidas. El problema no termina ahí. Las mujeres indias que sí tienen acceso a toallas higiénicas generan cada año 43.000 toneladas de residuos que tardarán más de 500 años en degradarse.

Amrita Saigal se interesó en este problema cuando era estudiante del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Ella y algunos de sus compañeros decidieron inicialmente diseñar una máquina para fabricar toallas higiénicas con materiales locales a bajo costo, pensando en poblaciones de Ruanda.

Luego de consultar con ingenieros en materiales del MIT, como lo reportó la revista MIT Technology Review, les aconsejaron concentrarse en la corteza de las plantas de banano, que contienen un material superabsorbente, son abundantes y baratas. Así lo hicieron. Con los fondos que ganaron en algunos concursos para innovadores fundaron la empresa Saathi, con la idea de facilitar el acceso a toallas higiénicas a las adolescentes y mujeres más pobres de la India.

Las máquinas para producir las toallas y las fibras de la corteza del banano como material absorbente solucionaron una parte del reto. Pero no el de los desechos. Entonces se asociaron con el ingeniero Tarun Bothra para buscar un material que reemplazara las cubiertas de plástico de su producto. Bothra había desarrollado un material biodegradable a partir de plantas. El resultado de mezclar las dos ideas es una toalla higiénica de bajo costo y biodegradable que las mujeres pueden usar en compostaje o lanzar a un biodigestor.

“Sabemos que cuando distribuimos estas toallas en estos pueblos, no van a quedarse en el suelo durante 500 años”, comentó Grace Kane, otra de las integrantes del equipo, a la revista MIT Technology Review. “Ese es un impacto muy bueno”.

El problema de acceso a toallas higiénicas, la contaminación que generan las que actualmente se comercializan y los riesgos de salud asociados a algunos de sus componentes son factores que han despertado el interés de muchos innovadores alrededor del mundo. En ese grupo figura la risaraldense Diana Sierra, creadora de Be Girl, una marca de calzones y toallas reutilizables que se ha expandido en África y comunidades indígenas en Colombia.

Este año, otro grupo de la Universidad de Utah, liderado por el investigador Jeff Bates, presentó una toalla que bautizaron Shero, fabricada con algas procesadas, una cubierta con algodón y el mismo material de las bolsas de té, que sólo tarda entre 45 días y seis meses en descomponerse.

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