Ayudas tecnológicas para la discapacidad auditiva

En la actualidad también existen audífonos recargables.

Las alternativas van desde audífonos adaptados a la necesidad de cada persona hasta sistemas especiales para los salones de clase.

TOMADA DE:elheraldo.co

Los problemas auditivos son cada vez más comunes de lo que se alcanza a creer.  En diversas ocasiones son asociados a la vejez y se demoran en identificarlos.

“En Colombia lo sufre aproximadamente un 3% de la población”, explicó Diana Trejos, audióloga en Phonak, una compañía que desarrolla audífonos para las personas con deficiencia auditiva.

Añade que esta cifra crece cada vez en Colombia y el mundo, “porque la tecnología está haciendo que las personas utilicen audífonos, y esto, acompañado de un volumen poco controlado y largas horas de exposición, hace que los jóvenes a temprana edad presenten pérdida auditiva”.

Según la Organización Mundial de la Salud la pérdida de audición puede deberse “a causas genéticas, complicaciones en el parto, algunas enfermedades infecciosas, infecciones crónicas del oído, el empleo de determinados fármacos, la exposición al ruido excesivo y el envejecimiento”.

NIÑOS. En los niños también se da, afirmó Trejos. “Hay niños que nacen con pérdidas auditivas profundas, las primeras que empiezan a detectar esto son las mismas mamás”.

La forma de identificarlos según la especialista es que hay muchos reflejos que se activan en un recién nacido, y “aunque ellos no pueden hablar muchas veces cuando se cierra una puerta fuerte junto a ellos o se cae algo, mueven su cuerpo o las manos o cuando se les habla. Eso nos anuncia que se asustó y realmente está escuchando”.

Sin embargo, “cuando no son tan severas son más difíciles de detectar” debido a que a veces “las respuestas son inconsistentes”.

Según la OMS, 360 millones de personas en todo el mundo padecen pérdida de audición discapacitante, de las cuales 32 millones son niños.

El 60% de los casos presentados en los niños se deben a causas prevenibles, señala la entidad.

Detección 

Muchas personas pasan su vida sin saber que tienen problemas auditivos, “o no se dieron cuenta hasta cuando estaban más grandes”.

La OMS establece que alguien sufre pérdida de audición “cuando no es capaz de oír tan bien como una persona cuyo sentido del oído es normal, es decir, cuyo umbral de audición en ambos oídos es igual o superior a 25 dB”.

La forma de evidenciar una falla auditiva, según Trejos, “no solo es en el trastorno del lenguaje, sino que no llevan el proceso normal de desarrollo. Uno espera que a cierto tiempo diga algunas palabras y no es así o en algunos casos son pronunciadas mal”.

Mercado 

Sobre los audífonos que se ven en el mercado señaló que “son muy básicos”.

“La prescripción que uno hace en los audífonos tiene en cuenta varios parámetros, el principal es saber el nivel de pérdida que tiene el paciente”.

Dependiendo de eso, “se hace la programación, mientras que con los que no se les controla el volumen se puede hacer un daño aún mayor”, indicó.

En los países en desarrollo, según la OMS, los niños con pérdida de audición y sordera “rara vez son escolarizados”.

Los fabricantes de estas soluciones tecnológicas segmentan la población pediátrica en tres grupos: bebés, niños en edad escolar y los adolescentes.

“En cada segmento se tiene una solución dependiendo de las demandas. Un niño en edad escolar no necesita lo mismo que un adulto, es por ello que los audífonos tienen que venir debidamente ajustados”.

Las ayudas tecnológicas auditivas en las aulas de clases son importantes. Por ejemplo, el sistema Roger Inspiro, el cual permite “un acceso claro del estudiante a la voz del profesor, especialmente en situaciones de ruido y a distancia”.

Consiste del audífono y un micrófono inalámbrico  que portará el profesor, el cual “permite que los estudiantes comprendan y participen plenamente en las conversaciones”, describió la audióloga.

Sin embargo, la OMS es clara en decir que no todos tienen acceso a estas tecnologías, y si fuera así “en todo el mundo, muchas personas que sufren pérdida de audición se beneficiarían del acceso a audífonos e implantes cocleares asequibles y adecuadamente adaptados, así como a servicios de seguimiento”.

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