¿Cómo terminar un año en armonía y arrancar un 2017 con pie derecho?

¿Cómo terminar un año en armonía y arrancar un 2017 con pie derecho?

El estilo de vida moderno ha hecho olvidar cuál es el verdadero sentido de la vida. La ceguera existencial nos ha convertido en seres manipulables e infelices”. Chamalú, chamán boliviano.

TOMADA DE:.elpais.com.co

Chamalú es un nombre ceremonial indígena, explica el chamán que ha recorrido los cinco continentes, dictando más de 11.000 conferencias, con la misión de hacer, en últimas, que la gente aprenda a vivir.

“Chamalú es un sonido que uno adopta cuando ya en la juventud es consciente de lo que tiene que ser y hacer, y se compromete con algo. Este nombre marca la misión que tengo, de ir reforestando corazones, despertando a la gente, ayudarle a encender su luz interior”, expresa este hombre de ancestros quechuas, nacido en los Andes bolivianos, que ha escrito 57 libros y presenta el más reciente en Colombia, ‘Inteligencia Existencial’.

Él construyó en Cochabamba, Bolivia, una comunidad, una escuela, a la que llega gente de todo el mundo, especialmente en la Fiesta del Sol, el Inti Raymi incaico, a partir del 21 de junio.

Siendo un niño, los médicos le encontraron una enfermedad incurable. “Mi abuela indígena, quien era analfabeta pero muy sabia, me devolvió la salud y la vida con medicina ancestral popular”, explica.

“Esa semilla germinó en mí, aprendí a tener más sensibilidad, a buscar otras verdades. Eso me enseñó mi abuela. Desde la adolescencia me di cuenta de que casi todo lo que me estaban diciendo era mentira y empecé a buscar la verdad en la sabiduría de los ancianos indígenas”, dice.

Y añade: “Me di cuenta de que podemos comunicarnos con los otros niveles, con los árboles, con las montañas; que la vida es un ritual, que debe ser una ceremonia en sí misma, y aprendí la importancia de la humildad y la solidaridad.

Que vivir es compartir y que el egoísmo es una patología mental. Tenemos que aprender a vivir en comunidad”.

¿Qué es la inteligencia existencial?

Es la que puede producirse en un estado de vida de realización personal, de plenitud, de felicidad, de éxito.

¿Y cuál es la inteligencia sutil?

Hace 36 años doy conferencias por todo el mundo enseñando una filosofía de vida basada en la sabiduría ancestral, entre otras cosmovisiones. Se sabe que no somos solo lo que ven los ojos. También somos una dimensión espiritual, energética, emocional, mental. La inteligencia sutil es la capacidad de conectar nuestra esencia, nuestra conciencia, nuestra parte más sutil con las otras dimensiones, con las otras realidades. Eso es totalmente natural, no tiene que ver con ninguna religión. Nosotros partimos de la afirmación de que habitamos un mundo multiverso, varias dimensiones, varios universos que posibilitan la existencia de la vida y que explican en especial la experiencia humana.

¿Por qué dice que estamos entrenados para ser infelices?

Este modelo de sociedad necesita gente infeliz porque es la que compra más. Gente enferma, que es la que consume más. Y gente básicamente ignorante, sin sabiduría, sin pensamiento crítico porque acepta cualquier cosa. Y sobre ese triángulo mortífero se propone un estilo de vida que rinde culto al consumo, a la frivolidad, a la intrascendencia, y que tiene como un ingrediente importante la infelicidad.

¿Qué hacer para ser feliz?

Aprender a vivir. Es lo que explicamos en todos nuestros libros. Hay que cambiar el punto de vista hacia la vida, redefinir la felicidad y abandonar algunas creencias.

¿En lugar del consumismo, qué debería hacer uno para sentirse feliz?

El consumismo no produce felicidad, solo genera un placer momentáneo que al rato desaparece y aparece de nuevo el deseo de insatisfacción. Proponemos que la gente se conozca, que aprenda a identificar las reales necesidades. Cuantas menos necesidades tenemos, somos más libres. La libertad es ese estado de autenticidad donde uno puede ser uno mismo, pero lo mejor de uno. Por lo tanto, en vez de consumir, se trata simplemente de vivir bien porque, como no es algo indispensable, no requiere nada en su lugar. Pero sí es importante que cada persona se dé tiempo para conocerse, para transformarse, para trabajarse, para ser quien quiere ser. No nacemos como humanos completos: lo humano es consecuencia del trabajo interior y la reflexión armónica integral. Quien descuida este aspecto termina viviendo solo atendiendo sus necesidades instintivas, primarias, y eso hace que la gente viva infeliz.

¿Cómo debe darse ese momento diario con uno mismo?

Nosotros impulsamos estas enseñanzas a través de nuestra Escuela de Felicidad online. Invitamos a que la gente se sume a la práctica de 12 meditaciones gratuitas, que haremos del 1 al 12 de enero, celebrando el Año Nuevo, para que sea nuevo de verdad. Si dedicamos 10 minutos de silencio al empezar el día, esto actúa como purificador. Lo que recomendamos a la gente es que esté consciente, que esté presente en el presente, alerta, serena, observándose. Que al terminar el día haga otro minuto de silencio reflexionando, evaluándose, detectando aprendizajes, observando cómo manejó su energía en la jornada. Así garantizamos que ningún día de nuestra vida sea en vano.

¿Cómo conectarse con el ‘wifi’ cósmico?

En mi libro ‘Inteligencia existencial’ hablo de incrementar nuestra sensibilidad a través de la meditación, así comenzamos a entrar en capacidad de conectarnos con el orden cósmico. Somos como una gotita separada del océano, un fragmento, una partícula del universo encapsulada momentáneamente o vestida de un iglú corporal. A medida en que nos volvemos más sutiles, la posibilidad de conectarnos con el universo es más real. La persona saborea la unicidad, constata que todo es uno y todos somos parte de ello.

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