Tras estar casados 63 años, mueren con minutos de diferencia en la misma habitación

Henry y Jeanette De Lande murieron con 20 minutos de diferencia.

(CNN) – Se dice que el amor es la mayor fuerza en el mundo. Si eso es verdad, entonces una pareja de Dakota del Sur pudo probar que ni la muerte es lo suficientemente fuerte para mantener alejadas a dos personas que se aman.

TOMADA DE:http://cnnespanol.cnn.com/

Un funeral se realizará este lunes en Platte, Dakota del Sur, para una pareja que estuvo casada por más de seis décadas. Ambos murieron con solo minutos de diferencia el mismo día en la misma habitación.

Henry y Jeanette De Lande murieron el 31 de julio con solo 20 minutos de diferencia en un asilo.

Los De Langes estuvieron casados por 63 años.

‘Un hermoso acto de Dios’

Lee De Lange, uno de sus hijos, dijo a la televisora KSFY, afiliada de CNN, que fue de carácter divino el hecho de que sus padres murieran casi al mismo tiempo.

“Lo estamos calificando como un hermoso acto provicente y de misericordia de Dios”, dijo. “Tu no rezas por ello porque sonaría pretencioso, pero no puedes pedir algo más hermoso”.

Jeanette De Lange, de 87 años y quien sufría de Alzheimer, murió a las 5:10 de la tarde. La familia que estaba reunida con ella leía la biblia en ese momento”.

“Leímos Salmos 103. No alcanzamos a terminar”, dijo Lee De Lange. “Ella murió muy muy en paz. Increíblemente en paz”.

‘Se fue al cielo’

Lee dice que su hermano le dijo a su padre, de 86 años y quien tenía cáncer de próstata que su madre se había ido ‘al cielo’ y que él ya no tenía que luchar más. Él podía irse y unirse a ella si lo deseaba, agregó el hijo.

A las 5:30 p.m., 20 minutos después, Henry De Lange lo hizo. Sus hijos lo recuerdan antes de morir abriendo sus ojos por unos instantes para ver su esposa.

Tomados de la mano

Desde luego que no es la primera vez que una pareja de casados ha muerto el mismo día.

A principios de este verano, George y Ora Lee Rodriguez, quienes estuvieron casados por 58 años, murieron con horas de diferencia en una casa en San Antonio, tomados de la mano.

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