Murió Álvaro Castaño Castillo, precursor de la radio en Colombia

Álvaro Castaño Castillo fue homenajeado en la Feria del Libro de Bogotá este año. FOTO Colprensa.

REDACCIÓN Y COLPRENSA |

A sus 96 años murió en Bogotá uno de los pioneros de la radio y la televisión en Colombia, Álvaro Castaño Castillo, esposo de la ya fallecida Gloria Valencia de Castaño, según confirmaron sus familiares.

Álvaro Castaño Castillo no llegó a los 100 años, pero en sus 96 años de existencia acumuló y legó conocimientos para mucho más que un siglo. Fue creador de la emisora cultural HJCK El mundo en Bogotá, estación que estuvo al aire más de más de 50 años.

TOMADO DE: elcolombiano.com

A la emisora le dedicó sus más grandes esfuerzos: no le importaron situaciones políticas o económicas adversas, tampoco le tuvo miedo a los cambios y, desde 2005, transmite solo en la web (www.hjck.com), no solo para atraer a los jóvenes a la “inmensa minoría”, como consideraba a su audiencia.

“Además, para mostrarle al mundo que en Bogotá, Colombia, Suramérica, hay una emisora de altísima calidad cultural. Ahora nos están oyendo en todo el mundo. Recibo mensajes de los sitios más inesperados y sorprendentes, felicitándome por la emisora; y aquí mismo, en Colombia, no era oída la HJCK en todo el país, ahora se oye donde tú quieras”, dijo en 2010, en entrevista para Generación de EL COLOMBIANO.

Castaño nació el 9 de junio de 1920, y afirmaba que esperaba llegar a los 100 años. Estudió en el Instituto de La Salle y se graduó como abogado en la Universidad Nacional.

Su esposa, Gloria Valencia, quien dejó huella en la televisión colombiana al ser conocida como la primera dama de la televisión, lo acompañó durante 60 años hasta que falleció en el 2011.

El trabajo de más de 60 años en pro de la difusión de la cultura en Colombia fue donado por Castaño Castillo a la Radio Nacional de Colombia. Desde 2014 este medio se encarga de digitalizar más de 16 mil archivos sonoros, entre entrevistas y programas culturales que hacen parte de la memoria histórica radial del país.

La historia de la HJCK comenzó el 15 de septiembre de 1950, la idea de Castaño Castillo, como lo dijera al programa Obra Nota D del canal Une, era enriquecer la cultura en Colombia, “el ánimo era levantar el nivel cultura de la radio comercial, por que la cultura ennoblece al hombre, lo mejora, lo perfecciona y lo acompaña, no hay mejor compañera que la cultura y por toda la vida hemos estado en esa labor”.

Gloria Valencia de Castaño fue su compañera en esa “locura” de crear a mediados de los 50 esta emisora privada que comenzó en AM y 17 años después fuera escuchada en el FM, 89.9 Mhz en Bogotá.

Pero no solo fue un hombre de radio, también fue precursor de la televisión con programas como Naturalia en el que trabajó en compañía de su esposa.

Álvaro Castaño Castillo fue galardonado con el premio EL COLOMBIANO Ejemplar en 2010. “La emisora HJCK es la foto misma de la unión entre la perseverancia de Don Álvaro y el talento de Doña Gloria. La riqueza y la expresión culturales del mundo pasaron por la HJCK, pero no fugazmente, sino que se quedaron como parte del legado que nos deja este par de colombianos ejemplares”, se leían en las páginas de EL COLOMBIANO en 2011 al resaltar el legado de esta pareja en la cultura colombiana.

Castaño Castillo recibió en Medellín el premio EL COLOMBIANO Ejemplar en 2010. FOTO Jaime Pérez

Castaño Castillo recibió en Medellín el premio EL COLOMBIANO Ejemplar en 2010. FOTO Jaime Pérez

Amor por la literatura

Su sed de buscar y entregar conocimiento lo acercó a personajes de la vida política y cultural del país, con algunos de los cuales forjó amistades que superaron las distancias y el tiempo.

Colprensa destaca que entre sus principales desarrollos radiales se encuentran creaciones como la serie discográfica Colección Literaria HJCK, que ofrece las voces de los más importantes poetas y escritores colombianos y de otros países, entre los cuales se destaca la primera grabación discográfica realizada por el argentino Jorge Luis Borges.

Pero con Álvaro Mutis compartió desde que eran niños y entre ellos creció algo más que una simple amistad.

Por eso, Álvaro Castaño era el más autorizado para hablar sobre la vida del laureado escritor y sobre sus obras.

“Uno debe conversar hasta el último suspiro. Nosotros tenemos vidas muy alegres, muy transparentes, para mostrar. No dice nada. Álvaro ha tenido una vida de viceversas, aunque la vida ha sido generosa con él”, fue la explicación que dio a EL COLOMBIANO en 2013, ante la renuencia del escritor a hablar.

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