Google premia lo mejor de la ciencia y la investigación en Latinoamérica

Foto: Cortesía - Google

Esta es la segunda edición de los Google Research Awards. Fueron reconocidos 24 proyectos de Brasil, Chile, México, Perú, Argentina y Colombia.

TOMADA DE:elespectador.com


Este miércoles fueron anunciados los ganadores de los premios de investigación de Google para Latinoamérica, una iniciativa que está cumpliendo dos años y que busca entregar estímulos para el trabajo en ciencias de la computación del continente.

Este año se recibieron 473 aplicaciones, de las cuales se seleccionaron 24 proyectos ganadores provenientes de Brasil, Chile, México, Perú, Argentina y Colombia. En la versión de 2015, Google premió a 12 iniciativas entre 300 postulaciones.

Los premios nacieron en 2013 como un piloto limitado a Brasil. En ese momento participaron 25 proyectos y Google decidió financiar cinco de estos, uno de los cuales terminó por convertirse en una compañía nueva. “El éxito que tuvimos fue rotundo. Y por eso decidimos ampliar el espectro de los premios para incluir a toda la región. Estamos convencidos que el trabajo en ciencia y tecnología que se hace en el continente es de calidad mundial. Por eso es importante impulsar este tipo de innovaciones”, dijo Berthier Ribeiro Nieto, director del único centro de ingeniería que Google tiene en Latinoamérica, en la ciudad brasileña de Belo Horizonte.

Los premios son un estímulo mensual, durante un año, para estudiantes de maestría, doctorado y para los profesores que los asesoran, que está entre US$675 y US$1.200.

A pesar de ser una iniciativa financiada por una empresa de tecnología como Google, los participantes no se limitan al espectro de la investigación en tecnología: son científicos de una amplia variedad de ramas del conocimiento que, aplicando el análisis de datos o la inteligencia artificial, por ejemplo, buscan solucionar problemas en áreas como la medicina o la epidemiología.

En palabras sencillas, los ganadores de este año incluyen proyectos de predicción de epidemias de Zika utilizando redes sociales o la creación de un sensor de uso cotidiano para prevenir, diagnosticar y monitorear la diabetes mellitus tipo dos.

Algunos de los ganadores de 2015 fueron reconocidos este año también, como una extensión de los estímulos al trabajo que realizan. Este es el caso de Andrés Felipe Romero, estudiante de doctorado en ingeniería de la Universidad de Los Andes, en Bogotá, y Pablo Arbeláez, profesor de esta universidad quien asesora a Romero.

Su proyecto busca mejorar la lectura automática de gestos y microgestos. O sea, Romero se enfoca en la posibilidad de que un algoritmo distinga diferencias sutiles en las expresiones de una persona de forma automatizada.

Hasta hoy, el nivel de eficiencia en esta tarea estaba alrededor de 56%; el algoritmo desarrollado por Romero y Arbeláez supera el 70%. “Las aplicaciones de esta tecnología pueden estar en la medicina (diagnóstico de condiciones como la depresión) hasta la identificación eficaz de signos de cansancio en conductores”, cuenta Romero.

La lectura y el reconocimiento de imágenes son dos de los campos fundamentales en Google: desde el motor de búsqueda, hasta sus carros inteligentes, la habilidad para discernir y clasificar información visual es un asunto vital para la compañía.

Junto con el procesamiento de texto, estas son, quizá, dos de las áreas más dinámicas en la aplicación de inteligencia artificial y aprendizaje de máquinas, dos técnicas que hoy son ampliamente utilizadas no sólo en Google, sino también en Facebook, Microsoft, IBM y prácticamente en cualquier compañía que intente entrar al negocio de leer información no estructurada de forma automática.

Sin quererlo, incluso sin saberlo, el desarrollo de Romero y Arbeláez está íntimamente relacionado con el proyecto de Teodiano Freire Bastos-Filho y Alexandre Bissoli, de la Universidad Federal de Espíritu Santo, en Brasil. Los investigadores buscan desarrollar un sistema de asistencia en casa para personas con discapacidades. Lo novedoso acá es que la forma de interacción se realice mediante gestos del cuerpo. “Para personas con discapacidades severas, la forma de comunicación a veces puede verse reducida al parpadeo de los ojos. Nuestro proyecto, que es de robótica doméstica, busca encontrar una forma de asistirlas captando estos mensajes”, cuenta Bastos-Filho, quien fue reconocido como ganador este año.

Y, claro, una mejoría en la lectura de gestos, como la que diseñan Romero y Arbeláez, puede resultar fundamental en el escenario planteado por los investigadores brasileños.

Para Adriana Noreña, directora general de Google para América Latina, “el talento en Latinoamérica es muy grande. Las aplicaciones en biomédica, en aprendizaje de máquinas, en el campo de los negocios, todas hablan del entendimiento de las realidades y necesidades de la región. Estamos convencidos de que la investigación es uno de los mejores caminos para cultivar e incentivar la innovación”.

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