Carne subiría de precio por norma sanitaria

El Invima asegura que se cerrarán 233 plantas de sacrificio de carne bovina en un año. / Nelson Sierra

Por una medida que entra en vigencia hoy la oferta de productos de res se reducirá 11%. Gobierno anunció apoyo financiero a plantas de sacrificio municipales y departamentales.

TOMADA DE:elespectador.com/


La oferta y los precios de las carnes de res, cerdo y pollo, e incluso de los productos de cuero y hasta de los fletes, se podrían ver impactados por la puesta en marcha de una medida que el Gobierno había aplazado desde 2012 y que entra en vigencia hoy. Se trata del decreto 1500 de 2007, que dictó los requisitos técnicos y sanitarios que debe cumplir la cadena de producción de carne, incluidos los mataderos y los establecimientos de desprese, empaque, almacenamiento, transporte y venta, entre otros.

La norma establece, por ejemplo, que se debe implementar “un sistema de alerta inmediata y garantizar que el producto (carne) sea retirado del mercado en tiempo no mayor a 72 horas” y aplicar “métodos humanitarios de sacrificio”. Pero el decreto se aplazó una y otra vez, según el Ministerio de Agricultura, “con el fin de garantizar el abastecimiento de carne y productos cárnicos comestibles destinados para el consumo humano en todo el territorio nacional”. Eso supuso el descontento para las plantas que estaban cumpliendo e invirtiendo.

De hecho, la dirigencia de Fedegán justificó parte de la quiebra de Friogán, que entró en liquidación judicial en julio pasado, en las demoras de la entrada en vigencia del decreto. De acuerdo con José Félix Lafaurie, presidente del gremio, entre 2007 y 2009, Friogán invirtió $34.000 millones en la modernización de las plantas, dinero que consiguió a través de préstamos con los bancos. “No sólo Friogán sino otras plantas creyeron en las señales que daba el Gobierno para modernizar y cumplieron con las exigencias que el Invima estableció con cada planta”, dijo Lafaurie.

“Entendemos que el Gobierno ha sido muy laxo en los tiempos. Se viene tratando de implementar desde hace nueve años, y el mal ejemplo lo han dado las plantas de los municipios y los departamentos, porque son las que menos cumplen. Las que están al día o cerca de estarlo son las plantas de privados”, aseguró Carlos Gómez Hurtado, director del gremio de los empresarios de subproductos de la ganadería, Acesgán.

De acuerdo con Gómez, la medida del 1500 es necesaria, pero afectará la logística de su sector, que produce principalmente cueros crudos. “Habrá tiempos de desplazamiento más largos entre las plantas y nuestros puntos de acopio. Las reses que se sacrificaban se van a desplazar mayores distancias y tendrán más horas de descomposición. Eso afectará la calidad de las pieles”. Según él, habrá un impacto en el bolsillo del consumidor, pues el sacrificio se concentrará en menos plantas. “La demanda hará que los servicios se encarezcan y también los fletes”.

Fedegán asegura que el 70 % de la carne que llega a las mesas de los colombianos viene por canales informales. De ahí precisamente proviene la competencia desleal en la que la dirigencia del gremio justificó parte de la quiebra de Friogán. Más allá de eso, hay prácticamente un consenso en cuanto a que el sector productor de carne de res es el que menos se ha preparado durante estos casi 10 años.

Andrés Valencia, presidente de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi), aseguró que podría presentarse una escasez relativa de carne de res, que dependerá de la capacidad que tengan las plantas formales para satisfacer la demanda que han venido atendiendo las plantas que no cumplen los requisitos. “Desde que Colombia empezó a negociar el TLC (con Estados Unidos), el sector avícola se puso las pilas en el mejoramiento de los procesos de sacrificio y modernización de las plantas. Llevamos más de 10 años trabajando para aumentar la competitividad”, explicó Valencia.

Las cifras oficiales dan cuenta de que, efectivamente, el que saldrá peor librado es el sector productor de carne de res. De acuerdo con Javier Guzmán, director del Invima, que ha hecho el acompañamiento técnico todos estos años, a partir de hoy y por un año se cerrarán 233 plantas de beneficio de carne bovina, 75 de carne porcina y siete de carne aviar. Sin embargo, según el Invima, eso apenas representa, respectivamente, el 11 %, el 3 % y el 0,5 % del sacrificio total del país.

Hace cerca de seis años, las gobernaciones y municipios presentaron planes, con base en estudios técnicos, que decían cuántas plantas debían seguir y cuáles no para satisfacer la demanda de carne de su población. Las que el departamento quería conservar debían presentar un plan para modernizarse. Las plantas por cerrar son aquellas que no fueron incluidas en el concepto del departamento o aquellas que, siendo incluidas, no presentaron su plan gradual.

Lo que viene ahora es una nueva oportunidad para las plantas que los entes territoriales quisieron mantener. Tendrán un año más, prorrogable, para que cumplan el plan que le presentaron al Gobierno. Ayer justamente, el Ministerio de Agricultura anunció líneas de crédito para apoyar la modernización de las plantas. Deberán cumplir contra el reloj para satisfacer la demanda y no golpear la inflación, que en lo corrido del año ya alcanza el 5,6 %.

Compartir: