Aprenda el nuevo arte de pedir créditos hipotecarios en Colombia

Hace un año lo mejor era adquirir uno de estos préstamos con tasas fijas, pero si se cumple la promesa del Gobierno y la inflación cae, lo mejor sería tomar un préstamo con tasas variables.
Por: Camilo Vega Barbosa
En Twitter: @camilovega0092.

El Gobierno le ha hecho otra promesa a la economía colombiana: “lo peor de la inflación ya pasó y ya no subirá más la tasa de interés”. Así lo indicó el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, durante la más reciente rueda de prensa del Banco de la República. No se trata de un anuncio cualquiera, pues está asegurando que se estabilizó la política monetaria y que los créditos dejarían de encarecerse, por lo que sería viable adquirir uno o planificar para hacerlo.

TOMADO DE: elespectador.com

Endeudarse implica varios riesgos y puede aumentar dependiendo del tipo de intereses, fijos o variables, y de la coyuntura económica. Por ejemplo, pocos predijeron que el efecto inflacionario sería tan fuerte que el Banco de la República se vería obligado a subir 11 veces consecutivas su tasa de interés: desde 4,5 hasta 7,75%.

Una combinación de efectos con la que algunos ganaron y otros perdieron. Por ejemplo, las personas que en septiembre de 2015 optaron por adquirir un crédito hipotecario con tasa de interés fija, no sintieron mayor cambio en el compromiso que adquirieron. Sin embargo, la historia es diferente para los que optaron por financiar su vivienda con tasas variables, pues este tipo de préstamos están calculados a partir de la Unidad de Valor Real, por lo que se encarecen si sube la inflación. Una muestra de ello es que según cifras de la Titularizadora Colombiana, a julio de 2016 las tasas de interés de los créditos para adquisición de vivienda de interés social (VIS) y No VIS se ubicaron en niveles de 12,83 % y 12,25 % en promedio, lo que implica crecimientos del orden de 93 y 153 puntos básicos (pbs) frente al mismo mes de 2015. Es decir, en tan solo un año los préstamos de tasas variables se encarecieron 8 y 13 %, respetivamente.

Solo al analizar estos resultados se evidencia la incertidumbre que había a la hora de adquirir un crédito de vivienda hace un año. Elegir el tipo de intereses puede llegar a ser una lotería o por lo menos un arte que no todos dominan. La pregunta que queda con este precedente es: ¿Se repetirá la historia y es mejor optar por tasas fijas, o es mejor cambiar de estrategia y optar por las tasas variables?

Camilo Silva, director de Análisis Técnico de Valora Inversiones, explicó que “si la economía sigue a este paso y la inflación comienza a bajar, no se esperan más cambios en la tasa de interés del Banco de la República en 2016. Una eventual rebaja podría darse solo en marzo de 2017 y el efecto de este movimiento se trasladaría a los colombianos solo en junio. Es decir, todavía falta cerca de un año para que se aprecien esos beneficios de los que habla el Gobierno. Por todo esto, si alguien piensa adquirir un crédito hipotecario, es mejor que lo haga en tasa variable, de esta manera sus cuotas tendrían que bajar el próximo año. Y si prefieren la fija, es mejor esperar cerca de diez meses hasta que el Emisor comience con el proceso de rebajas de su tasa de interés. Esperamos que el próximo año bajen hasta 250 puntos básicos”.

Por su parte Catalina Guevara, analista de Alianza Valores, explicó: “Si no se presentan más eventos que afecten los precios de los alimentos, la inflación debería comenzar a bajar tan rápido como subió. Lo cual les dará un descanso a los que pagan créditos con tasas variables, los más afectados por los choques del último año. Sin embargo, esta relativa mejora podría no ser suficiente, pues el índice de disposición de compras está en terreno negativo, en mínimos históricos. De manera que, más allá de si los precios y las tasas de interés bajan, el problema que tienen los consumidores es el ambiente de alta incertidumbre sobre la economía colombiana como un todo”.

El otro impacto que ha tenido el alza de tasas de interés como resultado del efecto inflacionario es que los programas de vivienda del Gobierno han perdido parte de sus beneficios. Por ejemplo, el programa Mi Casa Ya prometía aliviar las cuotas mensuales entre 30 y 40 %, pero debido a los incremento del Emisor del último año, al auxilio sería ahora de entre 20 y 30 %. Sin embargo, la ministra de Trabajo, Elsa Noguera, ha mencionado que precisamente por esta coyuntura los subsidios llegaron en buen momento, pues ayudan a amortiguar el golpe.

Tal como pasó hace un año, las personas que tienen pensado pedir un crédito hipotecario se enfrentan a un dilema, solo que está vez el Gobierno apuesta a que la inflación caerá, por lo que el Banco de la República no tendrá que hacer más alzas, incluso considera que debería bajarlas. Bajo esa óptica, y en caso de que se cumpla esa promesa, lo mejor sería adquirir un crédito hipotecario con tasa variable, pues las cuotas mensuales tendrían que caer. En cambio, en este escenario la tasa fija no sería buena idea, pues deberá atenerse a estos intereses caros hasta que termine de pagar el préstamo. Sin embargo, todo depende de si las proyecciones del ministro de Hacienda resultan ciertas.

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