Antibacteriales, contra las cuerdas

EE. UU. prohíbe el uso de 19 sustancias químicas.
Por: Redacción VIVIR.

Después de varios años de quejas y sospechas por las sustancias químicas con las que se fabrican jabones y otros productos de aseo, la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) conminó a los fabricantes a suspender el uso de 19 ingredientes.

TOMADO DE: elespectador.com

La FDA aseguró en su advertencia que la industria fue incapaz de demostrar científicamente que estos 19 productos químicos, entre los que se encuentran el popular triclosán y el triclarbán, tengan algún beneficio antibacterial adicional a la combinación de jabón tradicional y agua. En Estados Unidos se calcula que el 40 % de los jabones de barra y líquidos contienen las sustancias ahora prohibidas. En Colombia están presentes también en muchos de los productos químicos.

Por ahora, la norma se aplica específicamente a jabones. La FDA permitió que se siga usando en crema de dientes, como Colgate Total, porque la empresa demostró que los beneficios en el control de la placa y las caries sobrepasaban los riesgos asociados.

Expertos en salud pública aplaudieron la decisión de la FDA. Desde que comenzó a popularizarse el uso de productos de aseo que prometían el control antibacterial, diversos investigadores empezaron a demostrar que su uso repetitivo podía crear resistencia bacteriana, así como alteraciones en la glándula tiroides o el sistema reproductivo, e incluso influir en el crecimiento de recién nacidos y animales expuestos a estos componentes.

“Esos productos no aportan ningún beneficio, pero sí continúan provocando problemas a nuestro alrededor. Aparecen en la leche materna, en la orina, en la sangre, en bebés recién nacidos, en el polvo, en el agua”, declaró al periódico The New York Times Rolf Halden, científico de la Universidad Estatal de Arizona y quien les ha seguido la pista a estas sustancias.

Desde 2013, la FDA ya había dado algunas puntadas sobre la decisión que acaba de tomar. Ese año advirtió a los productores que si no demostraban los beneficios del triclosán y otros antibacteriales tendrían que retirarlos de sus productos.

Conscientes de los riesgos asociados, algunas multinacionales comenzaron a modificar sus productos desde que se conocieron las primeras advertencias. Entre ellas figuran Johnson & Johnson y Procter & Gamble. De otro lado, el American Cleaning Institute se ha opuesto a la decisión y considera que es posible demostrar la utilidad y los beneficios de ese listado de sustancias químicas.

El problema no queda del todo aclarado con la declaración de la FDA. La agencia anunció que continuará estudiando la eficacia y seguridad de desinfectantes de manos y toallas sanitarias que incluyen ingredientes como etanol, alcohol etílico, alcohol isopropílico, cloruro de benzalconio, cloruro de bencetonio y cloroxilenol.

“Los consumidores suelen pensar que los lavados antibacteriales son más efectivos para prevenir la expansión de gérmenes, pero no tenemos evidencia científica de que sean mejores que un jabón regular y el agua”, sostiene Janet Woodcock, directora del Centro de Investigación y Evaluación de Medicamentos de la FDA. “De hecho, algunos datos sugieren que los ingredientes antibacteriales pueden hacer más daño a largo plazo”.

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