Primer grupo de buzos regresan este martes desde Malpelo

MATEO ISAZA GIRALDO |

La búsqueda de los buzos Érika Vanessa Díaz y Carlos Jiménez en las aguas del Pacífico colombiano ajusta seis días y la esperanza de encontrarlos con vida se mantiene intacta.

Por eso el operativo en el que participa la Armada Nacional con tres buques y un helicóptero, la Fuerza Aérea con una aeronave, más el avión particular especializado en búsqueda marítima junto a dos buques privados, no descansa para dar con el paradero de los dos experimentados buzos que desde el pasado miércoles están a la deriva en algún lugar próximo a Malpelo.

TOMADO DE: elcolombiano.com

Retornan este martes

Un grupo de nueve buzos que hicieron parte de la expedición a Malpelo, ocho de ellos residentes de la capital antioqueña, retornan este martes a sus hogares. La instructora Patricia Duque, parte del colectivo Orcas, describe como una sensación agridulce el hecho de recibir en la tarde de este martes en Buenaventura al primer grupo de buzos procedentes del Pacífico con la incertidumbre del paradero de los otros dos integrantes de la familia del buceo:

“Lógico que la felicidad no es completa. Representa alegría y tranquilidad recibir a Hernán Darío Rodríguez, a Jorge Iván Morales (los dos buzos rescatados tras pasar más de 48 horas a la deriva) y al resto del grupo que vienen con ellos pero seguimos con la expectativa de hallar a Vanesa y a Carlitos con vida”, señaló Duque desde Buenaventura donde espera por el ARC Punta Ardita que llevará al primer grupo de buzos de regreso a tierra firme.

Búsqueda continúa

Por su parte el contralmirante Paulo Guevara, Comandante de la Fuerza Naval del Pacífico, detalló que la búsqueda sigue de manera ininterrumpida: “Conforme pasan las horas la posibilidad de hallarlos con vida se complica pero la esperanza siempre está, creemos que el hecho que estén con el traje de buceo adecuado les puede dar mayores posibilidades de supervivencia”.

 

Este es el listado de los buzos de Orcas que llegarán en la tarde de este martes a Buenaventura y que se desplazarán a Medellín a través de un vuelo privado:

Hernán Darío Rodríguez Vera
Jorge Iván Morales A
Carlos Mario Arroyave Álvarez
Daniel Valencia Upegui
Edgar Osorio Torres
Gloria Nancy Arango Hernández
Sandra Yaneth Bohorquez Grisales
Wilson Darío Mendoza Jaramillo

 

FOTO JUAN CARLOS BOTERO - GRUPO ORCAS

FOTO JUAN CARLOS BOTERO – GRUPO ORCAS

“No hubo imprudencia de los buzos”: directora de la Fundación Malpelo

Quién con más autoridad que la exministra del Medio Ambiente y creadora de la Fundación Malpelo, Sandra Bessudo, para explicar qué les pudo haber pasado a los buzos que desaparecieron en Malpelo el miércoles pasado.

 

Bióloga marina de ‘l’Ecole Pratique des Hautes Etudes (Ephe)’ y máster en Estudios de Ciencias de la Vida y de la Tierra en Perpignan, en Francia, la buzo profesional con más de 5000 inmersiones en aguas abiertas y directora ejecutiva de la Fundación Malpelo, respondió a El País desde Hawaii.

¿Por qué es tan importante Malpelo para los científicos y buzos?

El Santuario de Fauna y Flora Isla Malpelo es un área protegida del Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia. Habitan muchas especies de aguas medias y superficiales (pelágicas) como tiburones y atunes e incluye zonas de alimentación de aves marinas protegidas y de especies migratorias. Su aislamiento y la poca actividad del ser humano ha permitido mantener un estado casi prístino (transparente) de sus ecosistemas. Alberga 1.500 especies, entre invertebrados, peces, crustáceos, aves, invertebrados terrestres, mamíferos, corales y reptiles. Nueve de estas especies son únicas en el mundo y unas 40 están bajo amenaza o vulnerabilidad. Considerado uno de los diez mejores sitios del mundo para buceo recreativo, es para buzos avanzados debido a las corrientes que hay.

¿Qué grupos de investigación trabajan allá y en qué áreas?

Desde 1998, la Fundación Malpelo y Parques Nacionales hemos organizado 31 expediciones científicas, con participación de más de 20 instituciones y 95 científicos que trabajan en aves, corales duros, corales blandos, peces e invertebrados de arrecife, tiburones, oceanografía, ictioplancton, mamíferos marinos y reptiles.

 

¿Vive alguien en Isla Malpelo?

Habitan un oficial y cuatro infantes de la Armada Nacional, que cada mes son relevados. Hacen labores de soberanía nacional, control y vigilancia.

¿Cuáles son los protocolos para visitar la zona?

Tenemos un comité científico asesor que determina los monitores y las investigaciones. Cada una tiene sus protocolos y están enmarcados en las necesidades del área protegida. La solicitud se debe hacer a Parques Nacionales Naturales y la información que se obtenga debe ir al sistema de información del país.

¿Y para los turistas?

Para el buceo existen unos permisos para los operadores turísticos, es decir, los barcos que transportan los turistas. Ellos deben enviar en cada viaje, con fechas previamente establecidas, los datos de los buzos que van a ir y hacer un pago a Parques Nacionales, que les da el permiso. El permiso para zarpar lo da la Capitanía de Puerto, presentando el de Parques Nacionales.

¿Y por condiciones climáticas?

Si hay mal tiempo obviamente no se bucea. Hemos elaborado desde hace varios años un manual para operaciones de emergencia.

¿Hubo imprudencia en ir a bucear sabiendo que estamos en transición del Fenómeno de la Niña al del Niño?

¡No! No hubo imprudencia. Además, ya llevaban varios días buceando en el área. Era el último buceo antes de irse de la isla. Las corrientes son dinámicas, hay cambios de mareas, etc.

¿Cómo se explica que buzos tan expertos no hayan logrado salir?

Es la naturaleza. Tú puedes bucear y el mar verse como un plato calmado y abajo tener una corriente para un lado y un metro más abajo la corriente va para el otro. Entiendo que sí salieron todos a superficie. De hecho, encontraron la boya salchichón de Érika flotando. Eso quiere decir que ella salió a superficie. ¡La pudo inflar!

¿Conoce a los cuatro buzos?

Solo conozco a Carlitos (Carlos Jiménez, el instructor). Llevo muchos años buceando con él. Es un hombre maravilloso, gentil, bueno, generoso. Buen buzo. Nos ha ayudado a organizar muchas veces los puntos de amarre de los barcos. Es bueno en el agua. Sabe lo que hace. Ahora, la naturaleza es más fuerte que uno. Uno no puede luchar contra la corriente.

¿Qué aconseja al ir a Malpelo?

El buceo es como cualquier deporte de riesgo. Primero toca prepararse bien. Los buzos deben ser experimentados. Buena experiencia no son 20 buceos, ni 25 ni 30. Deben llevar la boya salchichón, luz estereoscopia o linterna, computadora de buceo, pito, espejo, ojalá un localizador / radio Epirb o Nautilius, cuchillo de buceo, por si queda atrapado en una red o línea. Todo lo que pueda ser útil. ¡Yo llevo de todo en mi chaleco. Uno nunca sabe!

¿Cuántos días puede sobrevivir un buzo en esas condiciones?

Una persona puede sobrevivir siempre y cuando logre mantenerse hidratado.

¿Hay esperanzas de hallar con vida a los dos buzos desaparecidos?

Espero que sí. Rezo que así sea.

¿Ha vivido circunstancias similares de riesgo buceando?

Sí. He vivido situaciones de remolinos, corrientes inversas, he estado a la deriva, he perdido el conocimiento abajo por bucear muy profundo, he salvado gente, he encontrado buzos.

¿Cuál fue la más crítica y cómo sobrevivió?

Son historias que gracias a Dios puedo contar. La más difícil fue cuando perdí el conocimiento bajo el agua, en la Polinesia Francesa. Entré furiosa al agua por una discusión que tuve (no se debe entrar mal al agua, angustiado, deprimido, cansado). Íbamos a hacer un buceo muy profundo, a 60 metros, como lo permite la escuela francesa en ciertos casos. Yo estaba acostumbrada, pero en aguas menos transparentes. El buceo deportivo es hasta 40 metros. Debíamos bajar a un túnel, cuya pared posterior era a 60 metros y abajo era más profundo y salía a un acantilado que iba hasta 1200 metros. La visibilidad era impresionante. No quise dañar los corales pegados en la pared y me bajé un poco más. Entré en estado de narcosis (borrachera de las profundidades), vi muchos tiburones y como me llaman tanto la atención, me fui detrás… ¡La verdad es que no había tiburones! De repente, vi una luz blanca. El papá de mi hijo me salvó. Desperté a 35 metros, cuando me estaban subiendo… ¡Fue horrible!

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